Phaion, la Ciudad de Neón y Madera
Si Gabriel es el motor que mueve la economía de la Costa del Comercio, Phaion es su corazón palpitante, ruidoso y vertical.
Imagina una metrópoli donde imponentes torres de madera oscura y tejas barnizadas se alzan como rascacielos buscando las nubes, conectadas por puentes colgantes de cuerda y bambú. Bajo ellos, callejones infinitos atestados de puestos de comida al vapor, carteles luminosos alimentados por magia menor y faroles de papel que nunca se apagan. En Phaion, el dinero no duerme, y el honor tiene un precio muy claro.
Un crisol cultural y salvaje
Nacida de la fusión entre las tradiciones ancestrales del Lejano Oriente y el pragmatismo mercantil de la costa, Phaion es una ciudad de contrastes extremos:
- En las alturas: Los distritos elevados (Los Castillos del Cielo), donde las grandes casas nobles y mercantiles gestionan las rutas comerciales entre jardines zen colgantes.
- En la superficie: Mercados frenéticos, puertos bulliciosos y una red de gremios que compiten ferozmente por cada moneda de oro.
- En las sombras: Los bajos fondos, donde las rencillas entre familias se resuelven con acero silencioso antes de que despunte el alba.
Phaion vive en un equilibrio tenaz. Rodeada por mares impredecibles y vecinos hostiles, la ciudad prospera gracias a una máxima: mientras el comercio fluya, la ciudad se mantendrá en pie.